21 abril 2017

Hablando de cultura, gramática y juegos en Varsovia

Estoy encantado de anunciar que mañana sábado tendré ocasión de impartir un taller en el marco del VIII Encuentro de profesores ELE de Polonia, que se celebra los días 22 y 23 de abril en Varsovia. Estas jornadas, organizadas por la Consejería de Educación de la Embajada de España en Polonia, llevan celebrándose anualmente desde 2010 y reúnen a más de cien profesores de español que trabajan en Polonia.

El programa es verdaderamente atractivo con talleres que tratarán temas tan diversos e interesantes como el lenguaje cinematográfico, los cómics y los cortos; la narrativa, el fomento de la interacción oral y las figuras retóricas; la motivación, las imágenes y el rap; la enseñanza de ELE a niños, adolescentes y adultos. El juego como vehículo para trabajar en el aula aspectos de la gramática y de la cultura será el contenido de mi taller, en el que buscaré fomentar la creatividad de los profesores participantes.

Será un placer, además, reencontrarme con amigos y colegas que están trabajando en Polonia y a quienes me une una estrecha amistad y un gran afecto.

17 abril 2017

Dime un número y te diré quién eres

Con frecuencia, las propuestas didácticas más sencillas suelen ser garantía de éxito. Mucho más cuando esa sencillez es aparente y detrás se esconde una interesante reflexión que aflora en el aula. La sencillez de esta actividad reside en su funcionamiento: solo vamos a pedir a nuestros alumnos que digan el número que asocian con cada idea que les vamos a presentar. Es una actividad que
  • promueve la interacción oral
  • es significativa
  • es divertida
  • es sorprendente
  • desvela creencias y hábitos personales, sociales y culturales
  • facilita el desarrollo de actitudes y habilidades interculturales
  • es aplicable a muchos niveles de lengua
Lo más importante es que el alumno entienda la dinámica de la actividad y única y exclusivamente diga un número ya que, de otro modo, condicionaría las intervenciones de los compañeros y del profesor. Veamos un ejemplo para que quede claro. Lanzamos la siguiente idea:


Para que la actividad funcione bien, solo queremos escuchar tres, cuatro, cinco, diez o quince. Nada más. Una vez terminemos de presentar las diferentes ideas y de anotar los números que dice cada alumno, será el turno para que cada uno se explique y se abra el debate. El que dice tres, por ejemplo, explica que son litros de agua; el de cuatro habla de cafés al día; el que ha dicho cinco se refería a copas de vino; el de diez, habla de cócteles; el de quince, a cervezas. Si, por el contrario, el primero hubiera dicho "tres copas de vino", probablemente el resto de compañeros hablaría de vino también o de bebidas alcohólicas, perdiéndose la libertad, espontaneidad y significatividad y, por supuesto, el trasfondo cultural que encierra.


En este caso los números se suelen asociar a las horas diarias y también a las horas semanales (no solo según lo que establezca la ley de cada país sino en función del trabajo de cada alumno, por ejemplo, los números serán muy cambiantes)... o a los días semanales o a la vida laboral de una persona. E incluso, a las horas (de entrar o de salir del trabajo).


Este es de mis favoritos. Suelen aparecer números bajos (uno, dos...) pero lo sorprendente está en la referencia de cada alumno porque unos hablan de visitar a la familia una vez al día, una vez a la semana, una vez al mes o una vez al año. Luego llegan las aclaraciones, explicaciones y justificaciones. Muy interesantes todas.


Esta es otra mina ya que en el trasfondo encontramos, por un lado, cuestiones personales y, por otro, hábitos socioculturales. Entre estos últimos, lógicamente, la moneda en la que se expresará y la periodicidad: ¿2000 euros mensuales, 1000 dólares semanales, 25 libras por hora?


¿En días o en semanas de duración? ¿En dinero que se gasta por persona o por noche de hotel? ¿En kilómetros de distancia del lugar donde vivimos? Probablemente, es la propuesta más abierta de todas.


Y de la más abierta, a la más divertida. Solemos encontrarnos dos formas de afrontar este concepto: haciendo referencia a la edad de jubilación (65, 67, 68... en cada país) o, la que es más divertida, desde la perspectiva personal. Los alumnos adolescentes suelen hablar de 40 años (para soponcio del docente), otros lo asocian con la edad de sus padres o abuelos...


Estas dos están más relacionadas con los hábitos personales pero también con las creencias sociales, con las presiones de los padres o profesores a los menores de edad, a la importancia que se le da al tema en cada país, etc.


Y, para el final, el más polémico. Llegar tarde, como todo lo que he hemos visto más arriba, es algo absolutamente relativo, personal, cultural, social... pero probablemente se presta a más debate y, sobre todo, a tirar de más tópicos que se pueden desenmascarar con habilidades interculturales de respeto y escucha.

¿Te la llevas a clase? 

24 marzo 2017

Batalla de hipótesis y cooperación profesor-alumnos

Quiero compartir con vosotros una idea para llevar al aula y practicar la expresión de hipótesis (ya sea con futuro/condicional para plantear hipótesis sobre el presente o el pasado; ya sea con el futuro perfecto también; o bien con las estructuras de indicativo/subjuntivo), que es el resultado de tres premisas, convicciones, realidades:

  • Muchas veces, en la sencillez está el éxito.
  • Nuestra clase es un ser vivo, un ecosistema lleno de actividad.
  • El profesor acompaña a los alumnos en su proceso de aprendizaje y organiza los procesos.
¿Y esto qué quiere decir? Pues es muy sencillo: lo que os propongo no es algo excepcional ni extremadamente original; no es una actividad que responde a la planificación previa ni a un ejercicio de creatividad. No. Es una propuesta que nace del aula, de los propios alumnos, de la interacción social que se genera, de una actitud de escucha del docente, de su capacidad de reacción y gestión.

Primera parte Siguiendo un plan
Comenzamos escribiendo en la pizarra algunas situaciones ante las que pedimos a los alumnos que reacciones planteando hipótesis, respondiendo a la pregunta: ¿qué pasa?, ¿qué ha pasado?, ¿por qué ocurre u ocurrió eso? Tratamos de aprovechar nuestro contexto de inmersión y nuestra realidad más cercana para hacerlo más motivador, divertido y significativo, proponiendo para ello situaciones relacionadas con el profesor, la escuela, mis compañeros o mi alojamiento.

Segunda parte Dejándonos llevar

Llega lo bueno, lo divertido, lo enriquecedor: la espontaneidad, la creatividad, la iniciativa propia del alumno y la respuesta del profesor aceptando la iniciativa, reorganizando el proceso y encauzando el trabajo. Una alumna propone una situación para que el profesor plantee una hipótesis. 
Después de plantear mis hipótesis ante la situación que me plantea mi alumna (que obviaré por seguir siendo políticamente correctos), retomo su idea y le lanzo una situación que tiene relación con la suya.


La cosa se pone cada vez más divertida, cada vez más interesante. Contraataca mi alumna:
En mi respuesta, argumento a favor de la profesionalidad de mi compañera (que llega a clase en bikini porque está explicando el vocabulario de la ropa, según mi hipótesis) y reacciono con otra situación relacionada con la de mi alumna (me lo deja a huevo, claro):
Esta es la dinámica. Y así estamos un buen rato. La clase se ha convertido en una batalla dialéctica en la que activamos léxico, tiramos de creatividad, seguimos practicando la función comunicativa que nos habíamos como fijado en los objetivos de la clase, hacemos un esfuerzo de imaginación para conectar situaciones, utilizamos las situaciones que van apareciendo y las hipótesis dadas por unos y por otros en las nuevas situaciones.

14 marzo 2017

Anímate con PowToon

Hace mucho tiempo que no comparto con vosotros alguna herramienta digital con la que enriquecer nuestro labor, ya sea dentro del aula o en cualquier otro momento de nuestra labor docente. En este caso os traigo PowToon, que nos permite crear animaciones bastante simpáticas, a medio camino entre la presentación de diapositivas y el vídeo con toques de dibujos animados.

Funciona a partir de plantillas personalizares. Comenzamos eligiendo las diapositivas o páginas que compondrán nuestra animación (clasificadas por categorías) y, a partir de ahí, a dar rienda suelta a nuestra creatividad y nuestra capacidad de transformación del modelo que nos ofrece la herramienta a nuestras necesidades.

Os dejo un ejemplo de lo que se puede hacer para que os hagáis una idea de su potencial. En este caso es un video-resumen de las ideas principales de la entrevista que María Méndez les hizo a Paco Lara, Manoli Mena y Ana Gómez en el canal de Youtube de ProfeDeELE sobre le enseñanza de ELE a niños.



Podemos utilizar esta herramienta para presentar contenidos, para contextualizar una clase, para revisar vocabulario, para animar la interacción oral... allá donde llegue tu imaginación, llévate PowToon, seguro que le das uso.

04 marzo 2017

Inspirando y facilitando el desarrollo de mapas visuales

En mis anteriores entradas he estado reflexionando sobre el pensamiento visual, de su aplicación docente en el proceso de enseñanza-aprendizaje de español y de su relación con el uso de la pizarra. En este caso quiero centrarme en los mapas visuales, una concreción de este pensamiento visual que nos sirve para resumir contenidos, presentar temas, esquematizar ideas, visualizar conceptos, etc.

Es bien cierto que el principal impedimento a la hora de meterle mano a esto del pensamiento visual es la falta de habilidad para el dibujo por lo que propongo algunas fichas en las que ayudo a andar el camino a los alumnos para que no se sientan tan expuestos y se adentren en la elaboración de sus propios mapas visuales.

He creado varios modelos que podemos imprimir y entregar a los alumnos para que los utilicen como base y los vayan completando. A partir de ellos, el alumno tiene total libertad para escribir, colorear, dibujar, lanzar flechas, hacer garabatos o lo que quiera. Para muchos, será una mera inspiración para dar rienda suelta a su creatividad y originalidad.

Presentación personal
La primera ficha se compone de un personaje central con una pizarra -para que el alumno escriba su nombre- y alrededor hay cinco cuadros con una imagen cada uno: la silueta de de una bandera (que el alumno deberá dibujar y escribir al lado su nacionalidad), la imagen de un calendario (para poner la edad y/o el día de su cumpleaños), dos bocadillos de texto (para especificar la lengua materna y las lenguas que habla), un icono de geolocalización (para indicar la ciudad donde vive) y el símbolo "Me gusta" para presentar las aficiones. Pediremos a los alumnos que escriban una frase en cada cuadro y las ilustren como quieran. [A partir del nivel A1]

Mis aficiones
Vuelve a aparecer el mismo personaje que en la ficha anterior para poner el nombre. Del mismo salen seis bocadillos de texto, cada uno marcado con un icono que indica el ámbito que debe presentar el alumno: tecnología, libros, música, comida, cine, deporte. Podemos pedir que escriba el nombre de sus libros, autores, artistas, redes sociales, comidas, etc. preferidos o bien que rellene cada bocadillo de texto con dibujos alusivos a las mismas (iconos de las redes sociales, logos de los nombres de sus grupos favoritos, colores de sus equipos preferidos, etc.) [A partir del nivel A1]


La historia de mi vida
La tercera ficha está pensada para que los alumnos cuenten los acontecimientos más importantes y significativos de su vida. Para ello proponemos un línea temporal con siente puntos. En la parte superior hay unos iconos que representan diferentes momentos de la vida de una persona, desde bebé hasta adulto; debajo, unos globos para poner las fechas o las edades y, más abajo aún, en un tercer nivel, un cuadro para escribir o dibujar el acontecimiento. En la parte superior izquierda un rótulo en blanco para escribir el nombre. [A partir del nivel A2]


Mi rutina
Cambiamos de tema, cambiamos de representación gráfica. En este caso queremos trabajar la rutina diaria de una persona y hemos elegido el círculo que representa el reloj. Empezando por la parte inferior izquierda y siguiendo el sentido de las agujas del reloj, tenemos espacio para señalar la hora en el reloj y la actividad que solemos hacer en el bocadillo de texto. Propondremos a los alumnos que utilicen diferentes colores para completar las actividades y horas correspondientes a la mañana, a la tarde y a la noche (naranja, rojo, azul, por ejemplo), para que sea todo más visual. [A partir del nivel A1]


Mi ciudad
La ficha 5 está diseñada para presentar la ciudad. Si bien he compuesto una imagen en la que se ven representados los iconos de Málaga, mi ciudad, cada uno de ellos sirve para representar las categorías de las que los alumnos pueden hablar al presentar su ciudad: fiestas, personajes famosos, monumentos y museos, gastronomía, deporte y ocio y símbolos. [A partir del nivel A2]


Mis deseos para el futuro
La siguiente propuesta está creada para que los alumnos presenten sus deseos de futuro en diferentes ámbitos. Hemos elegido una ilustración de El Pensador, de Rodin, puesto que nos parece que representa bien a la persona reflexionando sobre su futuro. De él salen unas flechas (hacia delante, hacia la derecha... lugar donde solemos representar el futuro) a unos espacios definidos con líneas punteadas (futuro sin definir) al que acompañan unos iconos: un avión (qué viajes deseo realizar, qué países deseo conocer, qué cultura quiero experimentar...); una familia (cómo me veo en el futuro, qué futuro deseo para mi familia...); un birrete y unos libros, por un lado, y un ordenador, por otro, que representan el ámbito de los estudios y del trabajo, respectivamente; finalmente, mis amigos, mis relaciones sociales. [A partir del nivel B1]


Hábitos 
La última ficha está pensada para hablar de los hábitos e indicar la rutina con la que se realizan las acciones cotidianas. En este caso no es necesario escribir nada, solo queremos que los alumnos coloreen las barras correspondientes a cada categoría (categorías amplias que cada alumno definirá a la hora de presentarla). Por ejemplo, si coloreamos las cuatro barras del primer cuadrito de abajo a la izquierda indica que voy al gimnasio todos los días, por ejemplo. [A partir del nivel A1]


Modelo
Es importante presentar el modelo de lo que esperamos que haga el alumno. No para que lo imite o nos haga lo mismo pero cambiando los datos, sino para que, por un lado, le inspire y, por otro, le demos ideas y vea que lo que pedimos es absolutamente factible.


Considero que estas fichas pueden ser un buen primer paso para que los alumnos se adentren en el diseño de sus propios mapas visuales y empiecen a aplicarlos a los ámbitos de los estudios (y de la vida) que consideren.

20 febrero 2017

Sobre pensamiento visual y docencia de español (2)

Seguimos reflexionando sobre pensamiento visual y compartiendo ideas para el aula. Ya en otras ocasiones he escrito sobre un aspecto que me interesa especialmente y en el que hago mucho énfasis en mis talleres de formación de profesores: el uso de la pizarra y, en el marco de las reflexiones que venimos haciendo en las últimas entradas, creo que encaja a la perfección puesto que es el soporte más habitual en el que los profesores pueden desarrollar sus ideas y presentarlas visualmente.


Colores
Es importante definir una serie de códigos fáciles de entender por el alumno para que, por una parte, sigan la explicación y para que, por otro lado, los implementen en su método de estudio y de plantación del propio pensamiento visual. En mi caso, los colores cumplen una función muy importante como es el caso del código de colores que utilizo para presentar los adverbios de lugar y los demostrativos.




Los colores son un instrumento muy claro que permite establecer relaciones muy directas. Veamos algunas ideas:

  • En el caso de la explicación de los demostrativos, hemos utilizado el mismo color para hacer ver cómo podemos presentar la misma información de dos formas diferentes: bien sea con una oración relativa (que está aquí, que está ahí, que está allí), bien con un demostrativo (esta, esa, aquella). De este modo, dotamos de significado a los exponentes gramaticales.
  • Cuando presentamos la sustitución de los complementos directos e indirectos por pronombres, es muy útil identificar cada uno con un color -el CD en azul, el CI en verde, por ejemplo- y, posteriormente, al sustituirlos, volvemos a usar los mismos colores para los pronombres de CD y de CI.
  • Los colores tienen unos significados adquiridos culturalmente. El uso de verde para lo correcto y el rojo para lo incorrecto. Es interesante mantener esos significados para no confundir a los alumnos. Al mismo tiempo, es recomendable mantener siempre un color para los ejemplos, la alternancia de colores cuando presentamos un diálogo y queremos diferenciar las intervenciones de los interlocutores, etc.


Códigos compartidos: flechas, bocadillos, iconos, equis, espirales...
Afirma Alejandro Castañeda, en uno de los artículos de referencia sobre gramática cognitiva que "en la lengua se reconocen exclusivamente relaciones simbólicas, asociaciones convencionales entre significantes y significados. Toda forma (léxica, morfológica o sintáctica) está asociada a algún significado, que, a su vez, adopta la condición de estructura conceptual, más o menos compleja o más o menos abstracta. En la mayoría de los casos, además, se reconoce la dimensión representacional básica de muchos signos lingüísticos, lo cual permite otorgar a los recursos lingüísticos un valor simbólico especialmente fácil de asimilar, de aprehender y de integrar con otras formas de representación".

En este aspecto pensamos que gramática cognitiva y pensamiento visual van de la mano, se apoyan la una en el otro para ayudar al alumno a la aprehensión y asimilación de conceptos. Las líneas temporales en la que a la izquierda está el pasado, en el centro el presente y a la derecha el futuro; el uso de flechas para indicar la secuencia de acciones, la anterioridad y la posterioridad; las espirales para marcar frecuencia; los bocadillos de texto para pasar de estilo directo a indirecto; cualquier otra otra imagen representativa de un concepto o una idea que usamos los profesores por intuición en muchos casos, son clara muestra de la utilidad y la universalidad de lo que venimos defendiendo.






Atención al fin y al proceso
A diferencia de cuando realizamos mapas visuales en papel (que tenemos tiempo para experimentar, realizar bocetos a lápiz que luego validaremos o descartaremos, pasaremos a tinta, colorearemos y compartiremos), el uso de la pizarra tiene dos particularidades que debemos tener en cuenta. Veamos cuáles son:





Interdisciplinariedad
Otro de los recursos que podemos utilizar es ir a otras disciplinas que tengan códigos definidos (o imágenes, representaciones, dibujos, grafías... lo que sea que tenga un significado claro) y llevarlas a nuestras aulas, a nuestras pizarras, a nuestros mapas visuales. Por ejemplo, para hacer ver a mis alumnos la sencillez de uso del pretérito perfecto de subjuntivo, suelo recurrir a la idea matemática de la intersección de dos conjuntos. El conjunto A responde a la pregunta "¿Cuándo usamos el modo subjuntivo?", mientras que el conjunto B cuestiona "¿En qué contexto temporal usamos el pretérito perfecto (de indicativo, se entiende)?", de modo que el conjunto intersección resultante tiene los elementos de ambos conjuntos.



13 febrero 2017

Sobre pensamiento visual y docencia de español (1)

Ha llovido mucho desde aquella primera clase de un nivel avanzado en el aula número 1 de una recién inaugurada escuela con tres alumnos: un austriaco, un inglés y un americano. Desde ese primer momento hasta hoy han pasado casi 17 años y muchas horas de clase; miles de alumnos y decenas de nacionalidades; han pasado muchos profesores por mi claustro personal, que ha aumentado en el claustro digital; han llegado muchas horas de formación -recibida e impartida-, nuevos proyectos y nuevos retos; muchas páginas de materiales didácticos creados y publicados. Y pasado tanto, las ganas por aprender y la ilusión por descubrir nuevos conceptos, emocionarse al comprobar intuiciones... todo ello sigue intacto.

Últimamente, a través de Ramón Besonías, me he acercado al concepto de pensamiento visual. El pensamiento visual defiende la idea de que "dibujando se aprende mejor" lo que, evidentemente, compartimos quienes tienen/tenemos un tipo de inteligencia espacial-visual, que tienen/tenemos cierta habilidad para representar el mundo visualmente y de transformarlo, crearlo, reescribirlo. Habitualmente los profesores cometen/cometemos el error de forzar a nuestros alumnos para que desarrollen las habilidades que a nosotros nos sirven/sirvieron al estudiar si bien no todos los alumnos comparten nuestra forma de inteligencia. Dicho esto, no es menos cierto que el dibujo (en papel, con lápiz, rotuladores, colores...) tiene una dimensión afectiva de gran valor, al que podemos sumar el desarrollo de la creatividad y la activación de conexiones muy interesantes.

En este momento, echando la vista atrás y dándole sentido al párrafo con el que he abierto esta entrada, cobran sentido algunos aspectos de mi desarrollo profesional y que me gustaría compartir con vosotros:

Mi interés por los mapas
He traído a este blog y he llevado a mis clases numerosas actividades con mapas (desde las ideas para didactizar los mapas que hay en nuestras aulas hasta el atlas de los prejuicios de Europa, pasando por el mapa de los nombres más comunes de cada país) pero también, en mi portfolio, es fácil descubrir el uso que le doy al mapa como recurso didáctico:

Historia de Al-Andalus en cinco mapas

Mi gusto por la explicaciones visuales
Líneas temporales, esquemas, representaciones gráficas, explicaciones visuales... son otros recursos que utilizo muchísimo para presentar/construir no solo contenidos culturales sino también conceptos gramaticales (tiempos verbales, preposiciones, perífrasis...) 

Historia del siglo XX
Aproximación visual a las preposiciones

El descubrimiento de la infografía
¿Lo mismo pero con otro nombre? Hace unos años se pusieron de moda las infografías, una combinación información y diseño. Para dar recetas, explicar teorías económicas, presentar biografías de grandes personajes, resumir los títulos conseguidos por algún deportista, exponer los resultados de unas elecciones y para lo que sea. También para cuestiones lingüísticas, como las que elaboré sobre los tiempos del indicativo o las preposiciones.

Infografía de los tiempos de indicativo
Infografía de las preposiciones


Propuestas creativas
Dentro de esta misma idea del pensamiento visual podría/podríamos incluir propuestas docentes creativas en la que combinamos el dibujo con otro tipo de manualidades. Especialmente con los alumnos de edades tempranas es útil hacer que manipulen los contenidos de aprendizaje, se familiaricen con ellos, los construyan, se impliquen emocionalmente con ellos. Es el caso de la construcción de una calle comercial en la propuesta Nos vamos de tiendas o el diseño de la vivienda en la idea Casa sobre plano.

Nos vamos de tiendas
Casa sobre plano

Formación de profesores
También en la formación de profesores es un recurso de gran interés el pensamiento visual como forma de resumir unas jornadas de formación -como hice hace unos días con el FONCEI-, como modo de presentar de forma original conceptos teóricos -como en la tabla de los ELEmentos que hice unos años- o para extraer las ideas principales de la lectura de un artículo -que suelo hacer en los cursos online que imparto en actividades de foro.

Mapa visual de unas jornadas formativas
Tabla periódica de conceptos fundamentales de didáctica de ELE


06 febrero 2017

Una actividad de anti-presentación

El contexto de enseñanza de español en inmersión tiene determinadas características propias que, como cualquier otro ámbito, lo diferencian de los demás y lo hacen único. Casi todas esas particularidades podemos entenderlas como positivas o negativas, como dificultad o como oportunidad, como obstáculo o como estímulo. Tal es el caso de la movilidad de los alumnos (en función de la duración de su estancia, que puede ser de una sola semana, de dos, de un mes, un trimestre... y así hasta el infinito), lo que determina, a su vez, la transformación semanal de cada grupo, en tanto en cuanto ecosistema que es. Los profesores de ELE (en contexto de inmersión) estamos habituados a que cada viernes abandonen el grupo algún/algunos alumno(s) y el lunes lleguen nuevos integrantes al mismo.


Decía más arriba que todo se puede entender como reto o como dificultad y es mi carácter tratar de afrontar cada situación como lo primero, como una oportunidad de construir algo positivo. Esta movilidad puede repercutir en los alumnos: los hay más tolerantes que otros a los cambios; a veces cambian radicalmente las dinámicas de clase; se pueden ver afectados los roles y los ritmos.

De la misma forma puede ocurrir que haya cambios de profesor en un grupo (vacaciones del personal, necesidades del centro, modificaciones debidas al volumen de alumnos...) y, lógicamente, también influye aunque, probablemente, los docentes estamos acostumbrado a estos cambios más que los propios estudiantes, lo que no quita para que implique un nuevo punto de arranque (nuevas caras, nuevas relaciones, reconocer/aceptar/cambiar los roles).

Hoy me he encontrado en una situación que se suele dar con cierta frecuencia: volver a un grupo del que antes había sido profesor en el que hay nuevos elementos y, de algún modo, hay que volver a empezar. Me he preguntado sobre la pertinencia de comenzar con una actividad de presentación cuando de los nueve alumnos que conformaban el grupo ya conocía a cuatro de ellos. He barajado la posibilidad de llegar a clase con chocolate pero, finalmente, he optado por lo que he denominado una actividad de anti-presentación. ¿Y qué es eso? Pues os lo explico...


Una de las actividades de presentación más habituales es la de pedir que los alumnos se presenten dando información personal dentro de las cuales introduzcan alguna mentira. Yo suelo hacerlo escribiendo en la pizarra seis frases sobre mí (sobre mi familia, edad, años de docencia, aficiones, etc.) y luego pido que lo repitan los alumnos. En esta ocasión, como ya conocía casi a la mitad de la clase, les he propuesto hacerlo al revés, es decir, tenían que presentarse solo con mentiras e incluir una única información verdadera.

He comenzado yo para darle alguna referencia de lo que pretendía y para que tuvieran un modelo. He incluido informaciones para confundir a los alumnos que ya me conocían (me he quitado un año de edad --me ha quedado muy folclórico, por cierto--, he dicho que empecé a trabajar como profe un par de años antes de la fecha real, me he declarado un experto cocinero de sushi...) y la verdad única verdad ha sido que escribo dos blogs: Gastroasuntos y este que estáis leyendo.


Mis alumnos (de nivel B1, que no lo he dicho) lo han hecho, en general, muy bien. Cierto es que alguno ha comenzado diciendo su nombre y se ha perdido la magia del asunto (jeje) pero la mayoría ha sabido combinar las informaciones falsas y la única verdadera con maestría. De este modo creo que he conseguido:

  • Realizar la actividad de presentación que, seguramente, esperaban los alumnos para los que yo era un elemento nuevo en el grupo.
  • Captar la atención y el interés de los alumnos con los que había una relación previa.
  • Romper el hielo con un grupo que cambiaba de profesor tras varias semanas con un docente nuevo para algunos alumnos y reencontrándose con el resto en un momento diferente de su proceso de aprendizaje.
  • Introducir (todo sea dicho) el concepto de prefijo (anti-) que posteriormente durante el desarrollo de la sesión hemos recuperado con otros (in-, sub-, pre-)
Espero que esta idea sea de vuestro interés y utilidad.

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Todas las fotografías que ilustran esta entrada son selfies con alumnos que han pasado recientemente por nuestras clases.